Una multitud, estimada en 200 mil personas, provenientes de distintos puntos del país se congregó esta tarde frente al Congreso de la Nación para manifestar públicamente su postura a favor del matrimonio entre un varón y una mujer y la defensa de la familia, célula constitutiva de la sociedad, frente a los intentos por legalizar el
“matrimonio gay” y la adopción de niños por parte de parejas homosexuales, por medio del proyecto de reforma del Código Civil que será tratado mañana en el Senado, luego de haber sido aprobado por la cámara baja.
Una gran cantidad de familias pudieron expresarse frente al Congreso de la Nación más allá de los reiterados boicots, que continuamente intentaron cercenar el derecho a expresarse de miles de personas. Gracias a todos, los desesperados ataques provenientes de un pequeño grupo, no pudieron opacar la multitudinaria manifestación a favor de la familia.
El lema de la convocatoria fue: "Los niños tienen derecho a una mamá y un papá; sí al matrimonio entre varón y mujer".
El acto se inició a las 18.30 y, luego de las actuaciones del músico católico Daniel Poli y del grupo “Los Colorados”, y de la proyección de videos en los que se mostraban las marchas realizadas con el mismo fin en distintos lugares del interior del país, se leyó un “Manifiesto por el matrimonio y el derecho prioritario de los niños”.
A continuación se leyó una carta de adhesión del arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio, y de los representantes de la Alianza Cristiana Evangélica de la Republica Argentina (ACIERA) y de la Federación Confraternidad Evangélica Pentecostal (FECEP).
En ese texto, firmado por sus presidentes pastores Rubén Proietti y Rubén Salomone, advirtieron que los senadores que mañana votarán en favor del "matrimonio" homosexual lo harán "presionados" por "la bandería política", y compararon esta situación con "las candidaturas testimoniales" presentadas en las elecciones legislativas de 2009.
El resultado ha sido abrumador a favor de preservar la institución matrimonial. Por ello reclamamos a nuestros senadores que respeten el deseo de sus pueblos claramente expresado y confiamos en la responsabilidad de los representantes de las provincias en el Parlamento”, declara el texto, al tiempo que advierte que “esta confianza de los ciudadanos debe ser responsable y comprometida con la defensa de valores esenciales para nuestra Nación como
son”: “la protección y promoción del Matrimonio entre una mujer y un hombre en orden a la ayuda mutua y a la procreación y educación de los hijos”, “la dignidad y cuidado de la Vida Humana desde el momento de la concepción hasta la muerte natural”, “la Inclusión social de todos los habitantes de nuestra querida Patria y la erradicación de la pobreza” y “la Educación y el Trabajo digno para
todos”.



